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El sector en 2015

La economía española ha crecido en 2015 el 3,2% mientras que las previsiones de la mayor parte de instituciones al principio del año se situaban en torno al 2,5%. Al ciclo de recuperación interno se ha sumado una serie de factores externos durante el año. La política expansiva del Banco Central Europeo ha llevado al Euribor a terminar el año en el 0,06% y también ha impulsado el crédito a empresas que ha subido un 10,1%. Otro efecto ha sido la depreciación del euro que empezó el año en 1,20 dólares y lo terminó en 1,06 favoreciendo el comercio con EE.UU. y otros países dolarizados. No solo el BCE ha sido expansivo, también lo ha sido la política fiscal española, tanto con reducciones del IRPF como con cierta relajación en el gasto público. Así ha generado mayor crecimiento aunque a costa de incumplir el objetivo de déficit del año. El tercer factor externo, y el más imprevisto de todos, ha sido la evolución del precio de las materias primas, especialmente el petróleo. Viniendo de 112 dólares por barril en 2014 empezó el año en 49,8 dólares en enero y lo terminó en 38,8. Su influencia ha sido positiva desde el punto de vista macroeconómico suponiendo un estímulo para los consumidores y una mejora de la balanza comercial. Sin embargo también produce “daños colaterales” en industrias concretas como la de extracción de petróleo y todos sus suministradores.

En nuestra industria se ha visto el mismo descenso violento de precios que en el petróleo, comenzando por el mineral de hierro y trasladándose a los productos terminados. El exceso de producción del mineral se ha unido al descenso del consumo en China para generar esta caída que ha llegado a ser del 42% en diciembre. El país asiático, con la mitad de la producción y el consumo mundiales ha construido una sobrecapacidad que había sido capaz de manejar durante la etapa de crecimiento. Ahora que su consumo de acero desciende está aumentando notablemente sus exportaciones, concretamente a España han subido un 57% en este año. China ha sido un foco constante dentro de la actividad de UNESID con respecto al comercio exterior: en los seis expedientes antidumping iniciados o concluidos durante 2015 aparece China como uno de los países investigados. También se empezó a participar activamente junto con otras industrias e instituciones en la comunicación del daño que supondría conceder a este país el estatus de economía de mercado por parte de la UE.

El consumo aparente de acero en España ha crecido un 8,8% en el año gracias al aumento de la actividad económica, constructora e industrial pero también debido a la subida de las importaciones de un 8,1% en el año hasta 9,0 millones de toneladas. Por el contrario las exportaciones han bajado un 3,4% hasta 9,6 millones. La leve subida del 1,1% en las exportaciones a la UE no ha podido compensar el descenso del 8,2% al resto de países entre los que se encuentran algunos muy afectados por el descenso del petróleo.

Debido a esta caída de las exportaciones los datos de entregas de la siderurgia española al exterior, que siguen siendo mayores que las nacionales, han bajado un 3,7%. Las entregas en España han subido un 5,1%, menos que el consumo por la agresividad de las importaciones. El balance de mercado exterior e interior es equilibrado: las entregas totales han sido 14,3 millones de toneladas, variando solo un 0,3% con respecto a 2014.

Para realizar estas entregas se han producido 14,9 millones de toneladas de acero bruto, un 4,3% más que en el año anterior. Esta tasa de crecimiento ha sido muy parecida en las distintas calidades de acero, con los inoxidables subiendo un 3,6%, los no aleados un 4,3% y los demás aleados un 4,6%. De esta cantidad se han obtenido 13,8 millones de toneladas de productos laminados en caliente: 9,1 millones de productos largos que han crecido un 0,9% y 4,7 millones de productos planos que han subido el 3,0%.