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Actividad en 2017

El año 2017 se ha caracterizado por una ligera recuperación del empleo en el sector en sintonía con el crecimiento de la producción: el restablecimiento de la actividad siderúrgica empieza a dar sus frutos en el empleo y a reflejar un aumento en las contrataciones de trabajadores en el sector después de los últimos años de enorme dificultad para nuestra industria.


El sector siderúrgico este año ha empleado a 22.399 trabajadores directamente en sus plantas, lo que ha supuesto un 1% más que el año anterior. Es el primer aumento que se produce tras nueve años de caída en el empleo. No obstante, el empleo fijo supone más de un 91% del total de su plantilla, teniendo uno de los índices de temporalidad en el trabajo muy por debajo de la media nacional.


En cuanto a la actividad asociativa continúa un año más desarrollándose mediante la participación y representación en diferentes organismos nacionales e internacionales como son, entre otros, la CEOE y Eurofer así como participando en el Diálogo Social Europeo del Acero. Dentro de la estructura de UNESID tanto los temas de recursos humanos como de prevención de riesgos laborales se tratan en el seno de los correspondientes comités que se reúnen periódicamente para analizar los asuntos relacionados. Además, en 2017 se ha constituido un grupo de trabajo específico para tratar los temas referentes a la formación en las empresas del sector. Asimismo, la asociación a promovido e impulsado distintas iniciativas, como la Campaña de WorldSteel sobre las cinco principales causas de siniestralidad en la siderurgia en el mundo o la campaña “Mujeres de Acero”, que celebra cada año el 8 de marzo con el objeto de apoyar y dar participación a las trabajadoras siderúrgicas españolas.


En materia de seguridad y salud en el trabajo, el sector reafirma su compromiso de “fabricar de acero a cero accidentes”, destacando que en 2017 no se ha producido ningún accidente mortal. Lamentablemente el Índice de frecuencia, al igual que ocurre en el resto de sectores en España en 2017, ha sufrido un repute con respecto al año anterior situándose en 16,1 lo que parece asociarse en parte a la recuperación de la actividad productiva.